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PAZ-CUÁL
por Marcos Rodríguez-Frese
Navidad otra vez.
Su frío a refrescarnos
los licores. Viene a jugar
con la inocencia de los niños.
(Dejad que se acerquen a mí,
aunque no fuera de ellos el reino
de los Magos). También, a poner luces
de colores a la noche, y voces
de venta especial al mediodía.
Viene a desempolvar viejos amigos
guardados en las gavetas de las oficinas,
a alargarnos los brazos,
para estrechar por una vez a extraños familiares.
Nos ablanda la substancia profunda,
nos inventa alegrías
de esa rara edición para los cándidos.
Nos emborracha, en fin, nos harta,
si es posible, a todos no,
a quienes han de qué, para que
olvidemos que todavía estamos,
más o menos,
desnudos,
desamparados,
hambrientos,
ignorantes,
enfermos,
mudos,
tristes,
y qué no.
Y que se pasa el año sin haber
hecho lo necesario, ¡nada,
carajo, para arreglar la casa!
De Todo el hombre
San Juan, PR, 1971
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